La mayoría de personas creen conocer las razones conscientes que motivan sus decisiones, pero hoy los neurólogos sugieren que en última instancia es una emoción la que inclina la balanza, argumentando que sólo con la razón seríamos incapaces de decidir nada a causa de la complejidad casi infinita que supone evaluar correctamente una cuestión (todo es positivo o negativo, según).
La ciencia, a priori tan racional, ha demostrado que las decisiones –todas las decisiones- son emocionales. De ello se hace eco Eduard Punset en su libro “Viaje a la felicidad”, cuando comenta las conclusiones de un estudio realizado por de Dylan Evans, científico de la universidad Bristol. Según Evans, en el proceso de toma de decisiones todo empieza y acaba impulsado por una emoción. Entre ambos extremos se produce una fase de cálculo racional que pondera toda la información disponible en busca de la mejor opción. En esta etapa, lenta y tediosa, existen tantos argumentos a favor y en contra que la lógica de la razón no acaba de imponerse, momento en el que reaparecen las emociones y gracias a ellas la decisión.
Dicho de otro modo, la ciencia empieza a explicarse porqué despertar sentimientos o acelerar corazones pueden ser incluso más eficaces para desatar acciones, como la del proceso de compra, que hablar simplemente del producto y sus beneficios…
¿…O no?

1 comentario
  1. carlos
    carlos Dice:

    Me encanta Eduard Punset. Casualmente (porque la hora de emisión es para noctámbulos), vi el programa en el que trataba el tema de las emociones. Genial!!!. La Fábrica de Textos, con su “despierta las mentes y acelera los corazones”, ha sido pionera.

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