18 de agosto de 2009, martes
EL MUNDO DE LOS BUENOS
Tiempo estimado de lectura: 2 minutos
Durante el descanso estival intento alejarme de cualquier tipo de noticiario televisado, radiado o prensado. No, no se trata de hacer oídos sordos a cuanto acontece en el mundo que me rodea, simplemente se trata de intentar sentirme bien dentro de este mismo mundo, aunque sea por unos días. En mi caso, conseguirlo depende mucho de no leer ni escuchar sobre lo MALOS que podemos llegar a ser los humanos.
Pero ocurre que después de cinco o seis días sin saber nada del mundo, no puedo seguir en el no saber. Entonces leo, escucho, veo y pienso. Por regla general, se trata de un trance con una duración de dos o tres días, no más.
Hoy, 17 de agosto, he batido mi propio record. Sólo he necesitado un día para volver a cerrar mis sentidos a una actualidad poco saludable para mi ser. ¿Por qué? Porque con leer tres artículos de La Vanguardia (edición del lunes 17 de agosto) he tenido suficiente.

Robo a mano armadaEl primero de los tres hace referencia a la que califico a gritos de nueva estafa económico-moral a todos los contribuyentes por parte de las entidades financieras. En portada, a cinco columnas, La Vanguardia informa que las grandes corporaciones de Wall Street y la City vuelven a los sueldos multimillonarios. Algunas de las entidades financieras rescatadas con fondos públicos reparten espectaculares sobresueldos a sus consejeros y altos ejecutivos bajo la excusa de “evitar fugas de talento”. No hemos aprendido nada. Bueno, sí, que business as usual (negocio como siempre) o que “podéis ser avariciosos y aun sentiros bien con vosotros mismos” (Ivan Boesky, rey del arbitraje bursátil y traficante de información privilegiada en la década de los 80, en una conferencia en la Universidad de California en 1986. Boesky fue encarcelado en 1987). Simplemente indignante.

(Vídeo en inglés perteneciente a la película Wall Street. Michael Douglas parafrasea a Boesky: “Greed is good: la codicia es buena“)

Entre lo que no se ve y lo que nos escondenEn la misma edición, el mediático economista y culé Xavier Sala i Martín presenta un magnífico artículo de opinión que ayuda a despertar sobre “lo que se ve y lo que no se ve” de la crisis actual, con preguntas y afirmaciones como estas: “¿Por qué el Estado tiene tanto interés en ayudar a la industria del automóvil con cargo a los trabajadores-contribuyentes de todos los otros sectores?”, o “¡Hay que combatir el cambio climático! (…) A pesar de que el cambio climático se ha convertido en el comodín justificador de las políticas más ridículas e injustificables del planeta (…) estas políticas también deben ser sometidas a la lógica económica”. Esta lectura aumenta un grado más mi indignación, porque Xavier hace pensar sobre la manipulación y el engaño, lo que no se ve porque se nos esconde para que no veamos.

Fuera de tiesto
Finalmente, la guinda la he encontrado donde menos la esperaba, en “La Contra”, la muy apreciada y seguida sección de contraportada del rotativo catalán. En esta ocasión, Ima Sanchís entrevista a la periodista y novelista británica Andrea Busfield, a la que reconozco valentía y sinceridad para decir lo que dice, pero me uno a Ima cuando afirma “ahora sí la entiendo, aunque no lo comparto”. En la entrevista pueden leerse* sentencias como “Vi un montón de cadáveres, pero no me impactaron, no parecían reales”, “Para mí fue mucho más significativo sentarme a jugar con las piernas cruzadas al carambul”, “Los talibanes atacaron un colegio y lanzaron ácido a la cara a unas niñas (…) Esas niñas han vuelto a la escuela. No debemos subestimar la valentía del pueblo que no se deja intimidar por los talibanes”, “Todo eso de las cárceles secretas salió a la luz cuando yo ya había regresado” o “Trabajando para la OTAN lo último que voy a hacer es cubrir una historia que dé una visión negativa de lo que están haciendo”.
Después de tan suculentas lecturas, creo que deberíamos exigirnos más humanidad, honestidad y humildad, ser menos negativos y más críticos, anteponer el ser persona a la militancia y, por supuesto, crecer en la sensibilidad y la solidaridad. Por eso, porque hay demasiadas personas en el mundo a las que importa un pimiento todo lo que no sea dinero y carambul, que mi indignación ha tocado techo en menos de veinticuatro horas.
Me obligo, pues, a cerrar de nuevo mis sentidos al mundo de los MENOS BUENOS para imaginar, durante unas horas, que vivo en el de los UN POCO MÁS BUENOS. Es un mundo ideal en el que puedo confiar en las personas y ellas en mí, porque todos somos honestos y solidarios y nos esforzamos por ser un poquito mejores que ayer. Algún día este será el mundo en el que viviremos. Somos cada vez más los que intentamos hacerlo realidad aportando cada uno aquello que puede.

*Andrea Busfield ha contestado a este escrito dirigiéndome un e-mail personal. He pedido a Andrea que inserte el texto de este e-mail en el apartado “Comentarios” de este blog. Si lo ha hecho, más abajo podrás leer (en inglés) su opinión personal con respecto a la entrevista publicada en La Vanguardia y su visión sobre Afganistan. También mi e-mail de respuesta, agradeciendo su participación y nuevas aportaciones.

6 comentarios
  1. Anónimo
    Anónimo Dice:

    Dear Lluis,
    Please excuse my lack of Spanish, but I would hate to be taken out of context yet again.
    I would like to assure you that I do not and I would not ever underestimate the level of suffering in Afghanistan and I am a little perplexed at how one journalist could have "cherry" picked quotes to such an extent.
    It is true, I had no knowledge of the 'secret prisons' while in Afghanistan. These came to light more than a year after I left the country. And simply because I worked for a NATO publication at the time it does not stand that I would know of their presence. The paper I worked for was a hearts-and-minds publication – it would therefore be ludicrous to assume that this report would be followed in such a journal whether during my time of employment or after.
    I am also confused as to how seeing bodies and playing carambul could have possibly been put in the same sentence.
    In short, there are serious abuses, incidents of violence and brutality in Afghanistan. However, for every extremist and warlord and mysoginist husband intent on beating his wife, there are a hundred decent men and women just trying to get by. The Afghanistan I know is one of warmth, love and laughter and I do not apologise for trying to show people another side to a much misunderstood country. What I do apologise for is allowing my time to be taken by someone who clearly had another agenda.
    Kind regards,
    Andrea Busfield.

    Dear Andrea,
    Reading your mail, I understand you are not very happy with your interview published in la Vanguardia. If it is, I`m happy too and I will think you didn´t say such things I didn´t like it.
    I`m going to change few things I wrote in my blog. For your quietness, although my text is already on line, I have not sent it to my database, yet. I would like you try http://www.lluislleida.blogspot.com and publish in COMENTARIOS your mail you sent me through Facebook. You have all the rights to do that.
    By the way, I`m very surprised how fast you have found one reference of you in internet. You have a very good tracker! Tell me which it is to use it, too
    Kind regards from Spain,
    Lluís.
    ps: Sorry for my English, too!!!

    Hi Lluis,
    To be honest I knew from the start that the interview wasn't going to go well. The woman seemed distracted and intent on focussing on the negative. She also seemed to think she knew more about the country than someone who had spent the past eight years travelling there and nearly three years living there. I have no great objection to this journalist's views, however my concern is that if people only ever focus on the negative the support for Afghanistan – and by default the Afghans – will lessen. The fact is they really do need our support and the majority are good, honest, hard-working people whose overriding concern is to care for their families. Anyway, I only wanted to put the record straight with you as you took the article so much to heart. It's good to know people care.
    All the best,
    A

    Responder
  2. Cris
    Cris Dice:

    Bones Lluis,

    Despres de llegir la teva publicació … recordo un cop mes pq la tinc la maleïda costum d'aillar-me del mon i dels mitjans de comunicació …

    Responder
  3. Deprisa
    Deprisa Dice:

    La verdad que es muy díficil no perder la confianza en el mundo que vivimos si nos dejamos embaucar por lo que leemos, vemos o escuchamos.

    Muchas veces se sacan de contexto las cosas y te ponen en contra de personas que no tienen culpa de nada.

    Cada vez me da más asco todo. El periodismo en España está muy devaluado pero supongo que es un trabajo como otro cualquiera y si te obligan a escribir sobre algo lo harás porque el pan de cada día está en juego.

    Un saludo.

    Responder
  4. Javi
    Javi Dice:

    Creo que en todas las profesiones (y en la de periodista supongo que también) parece que todo está condicionado por la competitividad (que deriva sin duda del sistema economico en que vivimos), de tal manera que en un diario el columnista debe escribir algo que impacte, que llame la atención. La competitividad entre los periodistas para hacerse un hueco en el medio debe ser terrible. Además, la primera misión de un periódico no es la de informar, la primera es su propia venta, a costa de todo, por supuesto también de cargarse la libertad, siempre dentro de unos límites, claro, para que no sea demasiado evidente

    Por otro lado muchas veces se habla de que toda la prensa y televisión está manipulada, y pensamos en unos jefes que censuran la opinión de sus periódistas, o dan consignas para opinar en un sentido u otro….en las democracias capitalistas no es necesaria la censura, funciona la autocensura: no hace falta que a un periodista del diario el Pais, o el Mundo, etc. le digan en qué sentido debe opinar, en cuanto entra a trabajar en ese medio ya sabe lo que hay, y si no dura dos dias allí. Ocurre en todas las profesiones, en todos los trabajos….sabes qué puedes y qué no puedes hacer para salvar el culo. Deriba de un sistema que se basa en la competitividad. A más capitalismo salvaje menos libertad de expresión pública (en privado sí, nos podemas quedar a gusto diciendo lo que nos venga en gana).

    La manera de funcionar de las personas y de una sociedad depende en gran medida del sistema económico que las rige, pero vaya, a mi me dijeron en el instituto de bachillerato que esto ya lo dijo Marx hace un siglo…

    Habría que hablar más sobre estos temas, nos jugamos más de lo que parece.

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  5. Lluís Lleida
    Lluís Lleida Dice:

    Estoy tremendamente agradecido a todos los que estáis aportando vuestra opinión en forma de comentario a esta última entrada del blog. Siento que los tres objetivos que propongo (participar en el debate, compartir ideas y enriquecer a las mentes inquietas) se están cumpliendo. ¡Gracias!

    Responder

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