Recopilación de frases originales sobre los caminos de la vida.
Pulsa sobre la imagen para abrir y leer “CAMINOS”.

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Ayer fui al cine, algo poco habitual en mi. Acudí a ver “La sal de la tierra” después de leer los comentarios de un amigo en Facebook con el que descubro que comparto mucho más que la simple afición a los retos y las distancias (gracias, Jaume Terés ).
“La sal de la tierra” es un repaso a la trayectoria artística de la obra del fotógrafo brasileño Sebastiao Salgado. De hecho, es un repaso en toda regla a la “obra” de la Humanidad. Casi dos horas de una fotografía estática y cinematográfica sublime dirigida por Wim Wenders y Julian Ribeiro Salgado, hijo del propio Sebastiao. La música de Laurent Petitgand pone la guinda a esta cinta de corte documental.
En esta cinta intimista, Salgado narra sus experiencias vitales detrás de la cámara, sus reflexiones, decepciones y ruptura con la Humanidad. Es la historia de un camino, el que recorre el Hombre durante la vida, desde el nacimiento hasta la muerte.
Pero también es un canto a la esperanza, un ejemplo de acción para el cambio, una ventana abierta hacia un horizonte natural armónico.
Poesía visual sobre la Humanidad, su pasado, presente y posible futuro.
No desvelaré nada más.
Después de esta experiencia, espero la llegada a las pantallas de “Vivir sin parar”, otra historia inspiradora y motivadora sobre el mismo camino de la vida hacia la muerte. En esta ocasión el protagonista llena de sentido (¡vida!) las últimas etapas del camino.
Dejó aquí los dos trailers y animo a verlas.
“Torrente 5” pude esperar… Estas dos no, porque no estarán mucho tiempo en el circuito comercial.

Galardones de “La sal de la tierra”:
2014: Festival de Cannes: Premio Especial del Jurado (“Un Certain Regard”)
2014: Festival de San Sebastián: Premio del Público

LA SAL DE LA TIERRA
La mayoría de cines la proyectan en VOSE, pero en Barcelona tambén se encuentra doblada al castellano (cine Aribau Club)

VIVIR SIN PARAR

Los últimos fines de semana (20 de septiembre – 20 de octubre) han sido intensos. Primer fin de semana, participé en una de mis ultratrails favoritas, la UltraPirineu, con 103 km y más de 13.000 metros de desnivel acumulado. Poco más de 26 horas de enorme disfrute en compañía de Francesc Batlle.
Segundo fin de semana, descanso.
Durante el tercer fin de semana tomé la salida en la Rasos de Peguera – Manresa, de 82 km y 4.000 metros de desnivel acumulado. Muy “de bajada”, hasta el punto que lunes y martes siguientes tenía los cuádriceps que me hacían “xup-xup”. En compañía de Jordi Edo, empleamos 14h10m. (Seguir leyendo>>)
Sólo una semana después, también en compañía de Jordi, finalizamos La Marxassa, del Montseny a Mataró, con 67 km y un desnivel acumulado de poco más de 4.000 metros en 10h39m. En esta marcha tiró de mi Jordi. Noté la acumulación de kilómetros de la temporada.
En total, en esos cuatro fines de semana sumé 252 km, 21.000 metros de desnivel total acumulado y 51 horas de competición. Entiendo que el cuerpo empiece a decir basta…

Espectáculo del CAM a la llegada de la Marxa del Garraf.

Para relajarlo, durante el sexto fin de semana (ayer, 2 de noviembre) participé en la Marxa del Garraf, última prueba de la Copa Catalana de Caminades de Resistència 2014, donde el CAM (mi club) aspiraba a lograr la tercera plaza de la clasificación. Allí estuve, haciendo club a lo largo de 48 km y 3.500 metros de desnivel total acumulado, siguiendo el ritmo que marcaba Àngels (mi esposa triatleta). En teoría invertimos 10 horas y media en completar el circuito. Y digo en teoría porque a 3 km de la meta, en el último control, a menos de treinta minutos de la llegada, el grupo del CAM que íbamos de avanzadilla nos detuvimos para reagruparnos con el resto de compañeros y compañeras que venían por detrás y, de este modo, recorrer los últimos kilómetros y cruzar la meta todos juntos. Estuvimos parados casi dos horas, pero valió la pena: entramos dando espectáculo.

Zona de confort, incertidumbre, experimentación, reinvención

Los sueños, retos y proyectos, mejor por escrito.

Hoy lunes empiezo la recuperación y el descanso. La próxima temporada empezará pronto. La lista de sueños-retos 2015 va tomando forma. Tengo que aprender a nadar sin ahogarme en el intento… Tengo que quitarme el miedo a circular en bicicleta por carretera… Será interesante experimentar nuevas disciplinas, siempre enfocadas a la larga distancia. Me mantengo en mi filosofía de intentar lo improbable pero no imposible en pruebas de elevada incertidumbre, donde el simple hecho de cruzar la meta constituye en si mismo un éxito. Así, para 2015 me obligo a reinventarme de forma voluntaria. Sin abandonar los ultratrails, haré un primer intento en el triatlón de media distancia (Half: 1.900 swin; 90 km bike; 21 km run). Divertido o no, seguro que será enriquecedor, como siempre ocurre cuando somos capaces de abandonar nuestra zona de confort. ¿Lo has probado? Digo lo de abandonar tu zona de confort…

Vídeos
Acabo este post con dos vídeos, ambos de la Ultra Trail Ultra Pirineu 2014. El primero (13 minutos) es un resumen “mi” carrera de 26 horas junto a Francesc Batlle. El segundo, el de los cracks, el oficial de la organización de la Ultra Pirineu. Espero que os gusten, animen y motiven.

Los últimos fines de semana (20 de septiembre – 20 de octubre) han sido intensos. Primer fin de semana, participé en una de mis ultratrails favoritas, la UltraPirineu, con 103 km y más de 13.000 metros de desnivel acumulado. Poco más de 26 horas de enorme disfrute en compañía de Francesc Batlle.
Segundo fin de semana, descanso.
Durante el tercer fin de semana tomé la salida en la Rasos de Peguera – Manresa, de 82 km y 4.000 metros de desnivel acumulado. Muy “de bajada”, hasta el punto que lunes y martes siguientes tenía los cuádriceps que me hacían “xup-xup”. En compañía de Jordi Edo, empleamos 14h10m. (Seguir leyendo>>)
Sólo una semana después, también en compañía de Jordi, finalizamos La Marxassa, del Montseny a Mataró, con 67 km y un desnivel acumulado de poco más de 4.000 metros en 10h39m. En esta marcha tiró de mi Jordi. Noté la acumulación de kilómetros de la temporada.
En total, en esos cuatro fines de semana sumé 252 km, 21.000 metros de desnivel total acumulado y 51 horas de competición. Entiendo que el cuerpo empiece a decir basta…

Espectáculo del CAM a la llegada de la Marxa del Garraf.

Para relajarlo, durante el sexto fin de semana (ayer, 2 de noviembre) participé en la Marxa del Garraf, última prueba de la Copa Catalana de Caminades de Resistència 2014, donde el CAM (mi club) aspiraba a lograr la tercera plaza de la clasificación. Allí estuve, haciendo club a lo largo de 48 km y 3.500 metros de desnivel total acumulado, siguiendo el ritmo que marcaba Àngels (mi esposa triatleta). En teoría invertimos 10 horas y media en completar el circuito. Y digo en teoría porque a 3 km de la meta, en el último control, a menos de treinta minutos de la llegada, el grupo del CAM que íbamos de avanzadilla nos detuvimos para reagruparnos con el resto de compañeros y compañeras que venían por detrás y, de este modo, recorrer los últimos kilómetros y cruzar la meta todos juntos. Estuvimos parados casi dos horas, pero valió la pena: entramos dando espectáculo.

Zona de confort, incertidumbre, experimentación, reinvención

Los sueños, retos y proyectos, mejor por escrito.

Hoy lunes empiezo la recuperación y el descanso. La próxima temporada empezará pronto. La lista de sueños-retos 2015 va tomando forma. Tengo que aprender a nadar sin ahogarme en el intento… Tengo que quitarme el miedo a circular en bicicleta por carretera… Será interesante experimentar nuevas disciplinas, siempre enfocadas a la larga distancia. Me mantengo en mi filosofía de intentar lo improbable pero no imposible en pruebas de elevada incertidumbre, donde el simple hecho de cruzar la meta constituye en si mismo un éxito. Así, para 2015 me obligo a reinventarme de forma voluntaria. Sin abandonar los ultratrails, haré un primer intento en el triatlón de media distancia (Half: 1.900 swin; 90 km bike; 21 km run). Divertido o no, seguro que será enriquecedor, como siempre ocurre cuando somos capaces de abandonar nuestra zona de confort. ¿Lo has probado? Digo lo de abandonar tu zona de confort…

Vídeos
Acabo este post con dos vídeos, ambos de la Ultra Trail Ultra Pirineu 2014. El primero (13 minutos) es un resumen “mi” carrera de 26 horas junto a Francesc Batlle. El segundo, el de los cracks, el oficial de la organización de la Ultra Pirineu. Espero que os gusten, animen y motiven.

Desde el pasado 1 de septiembre me he trasladado -y conmigo LA FÁBRICA DE TEXTOS, S.C.P.- a la localidad barcelonesa de Berga, capital de la comarca del Berguedà. Sigo en el prepirineo, pero un poco más cerca de la civilización, después de seis años extraordinarios viviendo una experiencia enriquecedora y memorable en el pequeñísimo pueblo de Borredà.
En esta nueva (que no última) ubicación seguiré prestando mis servicios de estrategia y creatividad para la dirección de proyectos de comunicación y coaching para personas, marcas y empresas decididas al cambio, a crecer y a desarrollarse en los nuevos paradigmas sociales, culturales y económicos de la Era del Hiper Cambio. >Sigue leyendo…
Te agradeceré tomes nota de la nueva direccción y, si procede, la comuniques a tu departamento de administración.

Lluís Lleida Feixas
LA FÁBRICA DE TEXTOS, S.C.P.
C/. Sardana, 33, 5º1ª
08600 Berga

 ¡Me olvidaba! Estás invitado a un desayuno, almuerzo o cena en mi casa el día que pases por aquí cerca. Antes avisa, no sea que el frigorífico esté vacío o me haya calzado las zapatillas y esté corriendo por el monte como las cabras 😉

UT CADÍ / Copa Catalana de Carreras de Ultraresistencia por Montaña
2014.07.27
80 km / D+5400 m / D-5400m
Finisher 17:22:17

Ultratrail especialmente duro por los errores de cálculo de la organización en los tiempos de corte y por el ardiente sol que nos acompañó durante todo el recorrido en la parte alta del la Sierra del Cadí. Según el reglamento, teníamos 20 horas para completar el recorrido, pero los cortes horarios estaban calculados para un máximo de 18 horas. Incluso la meta cerraba a las doce de la noche (¡saliendo a las seis de la mañana eso son 18 horas y no 20!).
Por experiencias anteriores y salvo imprevisto, 20 horas eran suficientes para mí, aunque el hecho de que tuvieran que ser 18 me preocupaba. Iría justito. >Seguir leyendo
. Sin embargo, cuando analizabas los tiempos de corte de los controles de paso, te dabas cuenta que la cosa no tenía demasiada lógica y que estaban calculados para llegar a meta en un máximo de 18 horas, no de 20. Así que, para mí, el reto de la UT Cadí no era tanto alcanzar la meta en 18 horas sino entrar en los controles de paso sin superar el tiempo de corte establecido por la organización. Una agonía de 60 km hasta superar el último corte horario.

Supero el primer corte
Salimos de La Seu d’Urgell para rápidamente subir a la Sierra del Cadí y recorrer su cresta hasta el Pas del Gosolans. Duros kilómetros de ascenso hasta el Cap de la Fesa (km 21, donde supero el primer corte horario), seguidos otros más de pedregal en la cresta. Eso sí, estoy en un escenario espectacular. Paraje precioso el del Cortal dels Cortils, aunque para llegar había que superar el descenso técnico del Costa Cabirolera. Desde Cortils, remonte y dirección al Pas dels Gosolans. Tenía muchas ganas de llegar al Pas porque significaba encarar el primer descenso prolongado de la ruta después de muchos kilómetros sumando desnivel positivo. También porque suponía alcanzar el ecuador de la prueba (km 40) y hacer el primer avituallamiento serio. Empezaba a notarme vacío. Nunca había descendido el Pas hacia Prat d’Aguiló, siempre lo había subido.

Fotografia cortesia de Núria Tomás.

Supero el segundo corte
Llego al control de Prat d’Aguiló sólo cinco minutos antes del corte horario. Allí esperaba poder comer (llevo casi ocho horas y media de tute, 40 km y más de 3.000 metros positivos), pero no tengo tiempo y salgo pitando al escuchar que el siguiente tramo de 10 km hasta Estana es muy rápido y cuesta abajo. Tengo 1h30 minutos para llegar o quedo fuera de competición. Me encuentro que el terreno no es como me han dicho: ni todo es cuesta abajo, ni tampoco rápido de correr. A los 4 km me adelantan tres corredores que son más ágiles y rápidos bajando por senderos técnicos. Van tan cabreados como yo maldiciendo lo absurdo de los tiempos de corte.
Aproximadamente a un kilómetro de llegar a Estana los pillo. Dos de ellos han tirado la toalla y van a ritmo de paseo. Me relajo y me uno a ellos. Se ha cumplido el corte horario, así que es absurdo seguir con el acelerador a fondo. Estamos fuera de carrera…
Antes de llegar a Estana llega por detrás otro corredor, con el turbo puesto. Se une al grupo y deja de correr. ¡Es del club organizador! Su cabreo es monumental y despotrica sin cortarse un pelo.

Hay que entender lo que está ocurriendo
Según los horarios de corte de la organización, tenías que llegar a Estana en menos de 10 horas (km 50 de carrera, D+3.300m y D-1.500m), mientras que para recorrer los siguientes 30 km de carrera, mucho más suaves en cuanto a desniveles y un terreno mucho más corredor, tenías otras 10 h. Así pues, te exigían un ritmo de 5km/h durante los primeros 50 km, con fuertes y prolongados desniveles positivos, y un ritmo de 3 km/h, con mucho menos desnivel para los siguientes y últimos 30 km.

Permiso para seguir 
La cuestión es que recorro los 10 km que separan Prat d’Aguiló de Estana en 1h45m, quince minutos por encima del corte horario (teniendo en cuenta que 1 km antes de llegar bajamos el ritmo al sentirnos fuera de competición). En Estana como algún sándwich de crema de cacao, fruta, gominolas… Mientras esperamos saber si estamos o no fuera de competición.
Finalmente, después de esperar y esperar, nos permiten seguir en carrera, pero no nos aseguran que en el siguiente y último corte horario nos permitan salir si llegamos fuera de tiempo. De hecho, nos dicen que allí serán estrictos. De nuevo, gas a tope para recorrer otros 10 km hasta el pueblo de Ansovell (km 60), siguiente corte horario. Entre los 15 minutos de retraso que hemos sumado hasta llegar a Estana, más el tiempo que hemos estado allí parados esperando saber si podíamos continuar o no, nos quedan poco más de hora y media para recorrer esos 10 km.
Salimos cuatro corredores juntos. El corredor que pertenece al club organizador sale lanzado y va tomando distancia. Más adelante soy yo que voy abriendo distancia con los otros dos. Me impongo el ritmo máximo que puedo para intentar recorrer los 10 km en hora y media. Sé que no podré, pero quiero intentarlo hasta que vea caer la hora de cierre en mi reloj.

Se suprimen los cortes horarios
A 2 km de Ansovell atrapo a un corredor que me comenta que abandona, que va fuera de tiempo (es cierto, aunque por pocos minutos) y que está agotado. Lo dejo atrás deseándole suerte y ánimo. Llego al control (km 60) fuera de tiempo. He empleado 1h45m aproximadamente para recorrer los 10 km. Veo a un montón de corredores sentados. Han decidido abandonar en este punto y esperan la evacuación. Entonces se me informa que ¡los cortes horarios han sido suprimidos! Escuchar esto me alegra, pues me permite seguir en carrera, pero también me exaspera porque ir con la presión que hemos ido durante tantos kilómetros por culpa de un error de cálculo toca mucho la moral y explota el físico.
El responsable máximo de la organización está en este control, así que aprovecho para exponerle mis quejas, como han hecho muchos otros antes y harán muchos otros después: llevo 60 km echando el hígado y sufriendo más de la cuenta por culpa de un error de cálculo imperdonable! ¡No es una carrera cualquiera, es una carrera oficial de la FEEC! ¡No se pueden producir errores de este tipo! Admite error, lo asume y pide disculpas.
Entiendo que haya abandonos en este punto. La moral de la gente está tocada, y cuando has decidido relajarte porque vas fuera de tiempo y fuera de carrera, es muy difícil rehacerse y seguir adelante. Antes de salir a por los últimos 20 km me dirijo al corredor que había adelantado antes de llegar a este control y que me había manifestado su deseo de abandonar. Le pregunto si está seguro, pues “sólo” quedan 20 kilómetros y es una lástima, más aún sabiendo que ya no hay más presión horaria y que dispone de ¡hasta 7 horas para recorrer eso últimos 20 km!
Jordi, que así se llama, me mira, mira al de la organización y dice “continúo, me voy con él” (conmigo). Y así salimos, mucho más apaciguados, después de saber que, ahora sí, podemos ir más tranquilos.
Diez kilómetros más adelante y después de tres en ascenso suave, último avituallamiento. Aprovecho para telefonear a mi mujer y avisarla de que antes de las once y media de la noche llegaré a La Seu d’Urgell, donde me espera.
Quedan los últimos diez kilómetros.
Una hora y cuarenta minutos después, a las 23:22 de la noche, cruzo la línea de meta. Muy buena y emotiva la llegada: espectadores aplaudiendo y gritando a lo largo de los 100 metros de alfombra hasta el arco, recibimiento personalizado por parte de los organizadores y los jueces de la FEEC, colgada de medalla al cuello y barra libre de bebidas y comida.
No puedo comer nada, solo beber.

Sin duda la edición más dura de sus 24 años de historia. El cambio en la ruta propició un terreno más técnico y menos corredor, amplió la distancia hasta los 96 km y siguió regalando a los participantes unos desniveles que sumaron más 13.000 metros. Participamos cuatro miembros del CAM Ultra Team. Sólo dos conseguimos llegar. >>>Sigue leyendo.

Tardamos 23h32m. Este es el vídeo de 6 minutos que narra la aventura en imágenes>>>

El jefe maneja a la gente; el líder la prepara.
El jefe masifica a las personas, las convierte en número y en fichas, las deshumaniza hasta quedarse con un rebaño sin rostro ni iniciativa.
El líder conoce a cada uno de sus colaboradores, los trata como personas, no los usa como cosas.

Miguel Ángel Cornejo



Ayer se celebró la entrega de los Laus 2014, en el marco de La Nit Laus del Diseño Gráfico y la Comunicación. El jurado me otorgó el Laus de Bronce en la categoría Naming por VAVAVA, el nombre de una nueva agencia de viajes para personas con diferente capacidad sensorial, física, mental e intelectual.
Es de recibo que comparta el premio con el cliente, la Fundació Sique! para personas con diferente capacidad intelectual. Cuando hace poco más de un año les presenté mi propuesta de nombre para su agencia de viajes respondieron con un esperado “¡¿cómo?!”. Pese a las sorpresas y a las dudas que les generó escuchar por primera vez VAVAVA, acabaron aceptando el argumentario que sustentaba mi arriesgada propuesta y la hicieron suya. >>> seguir leyendo.
Hoy todos nos hemos hecho nuestro el nombre de marca VAVAVA, incluso sus clientes, que responden muy bien a él y, más importante todavía, responden contratando los servicios de la agencia. ¡Doble éxito!

Argumentario VAVAVA

La misión de la agencia es motivar y animar al público al que se dirige a descubrir un mundo sin límites, libre de barreras y lleno de posibilidades, para convertir su tiempo libre en una experiencia apasionante, intensa, vibrante y enriquecedora. Como propuesta de valor, la agencia les ofrece destinos y actividades con garantía de adaptabilidad y accesibilidad.
El nombre de la agencia anima al movimiento, empuja a la acción y despierta la curiosidad del descubrimiento. Por supuesto, también marca diferencias con respecto a cualquier otra agencia de viajes, especialmente las generalistas.
El nombre VAVAVA se inspira en el grito de ánimo y motivación “go, go, go!”. Es “diferente”, como las personas a las que se dirige la agencia, coherente con la línea de naming Sique, fácil de recordar y sorprendente a la primera escucha, lo que provoca en el interlocutor un “¿quién?” que da pie al inicio del argumentario comercial.
Así pues, agradezco la confianza del equipo directivo de Fundació Sique!, especialmente a Samuel y Montse, al jurado de los Laus y a Javi Gil, de La Bienvenida Studio, que realizó el posterior trabajo gráfico (logotipo e imagen corporativa de VAVAVA), y tuvo la feliz idea de presentar el nombre a concurso.
La Bienvenida Studio: facebook.com/LaBienvenida

La mente es débil
Después de 21 horas en las que recorrí 92 kilómetros y superé los 10.000 metros de desnivel, falló el músculo más necesario de todos para acabar una prueba tan exigente como la Volta Cerdanya Ultrafons, de 214 km y 20.000 metros de desnivel. Sin excusas: ha fallado la mente.
Aunque todo suma (o en este caso tal vez sería más adecuado decir aunque todo resta), las altas temperaturas del viernes (hasta 32 grados) no pudieron conmigo. Tampoco las largas y silenciosas horas en solitario, ni los kilómetros, ni los desniveles, ni la noche… Pudo conmigo una larga bajada de más de una hora por terreno rocoso, a las cuatro de la madrugada, después de 90 km recorridos, que me hizo pensar más de la cuenta y fue minando mi decisión de llegar a la meta. La mente, mi mente, fue débil y sucumbió a la sugerente tentación de la retirada a mitad de recorrido.
24 horas más tarde, el domingo por la mañana, salí a correr de nuevo por la montaña. Ningún dolor ni sensación de agotamiento físico más allá del normal después del esfuerzo realizado. Sólo rasguños, escoceduras y otros recuerdos estéticos de la batalla librada. Físicamente ningún problema relevante. Estoy bien. Sin embargo… Mi mente no está bien, sigue dolorida.
He empezado la recuperación, la puesta en forma de este músculo escondido capaz de hablarnos para decantar la balanza hacia un lado u otro: he pedido a la organización que me inscriban en la edición 2015 de la Volta Cerdanya Ultrafons 214 km.
Muchas gracias a todas y todos los que me enviasteis muestras de apoyo para superar el reto. Esto sí que suma, y mucho.
Seguimos.