El turismo afronta las consecuencias de sus propias decisiones y acciones de los últimos 50 años. Para ser precisos, cuando se habla de crisis del sector turístico se debería puntualizar que se refiere al de masas, al low cost, al de borrachera, al del negocio por volúmen, al de una masa internacional en busca de sol, playa y fiesta…

Las empresas y los pequeños negocios que han hecho y hacen las cosas bien, muestran un muy alto porcentaje de ocupación y reservas. Hay un turismo que va como un cohete, desde hoteles hasta restaurante, pasando por operadores turísticos especializados y empresas de servicios colaterales. Grandes hoteles, grandes resorts, grandes operadores y todos los negocios oportunistas vividores hasta ahora de políticas desmesuras implementadas por ayuntamientos cómplices del dinero fácil, tenéis un problema. Pero no el sector turístico. A ver si los que quedéis en pie aprendéis que no hay futuro si todo depende de atraer a millones de personas por precio.